Fuera de los muros
rugen los fantasmas del rescate.
Con sonido de ironía,
una madeja de buitres
vuelve a parir la noche.
Hay manos en los ecos
y ojos traicionados
desaguando el olvido.
El tiempo
cuelga un puente minucioso
entre dos absolutos,
y la muerte se pasea venenosa.
Pero la casa es un mausoleo
al que la ausencia
le ha amputado los cirios,
y las flamas
se marchan al sepulcro
donde ya nadie duerme.
Abriré otra vez
las puertas sin bisagras
para buscar
mi huella congelada
en algún resto de espejo.
© Teresa Palazzo Conti
www.lapoesiadeteresa.com
viernes, 18 de junio de 2010
EL CÍRCULO
Esta mañana a ciegas
tanteo la costumbre de estar viva.
Voy cerrando de a ratos
el círculo de fuego;
ahora veo cenizas
con pocas brasas sueltas.
Y sucedo en los días
desde mi cautiverio.
Como árbol extraviado
busco al pájaro cierto de otros años
para inventar reclamos
de plumas y gorjeos.
Está la jaula abierta
pero el aire se cierne
en horas imprecisas.
Soy la que soy;
ayer rama florida;
hoy lisonja incompleta
del tiempo y los recuerdos.
Se va talando el bosque
sobre mi cabellera;
después seré raíces opacas en la tierra,
y alguien
desde otro espejo,
seguirá la costumbre
de indagar en los muebles
las huellas esculpidas de todos mis secretos.
© Teresa Palazzo Conti
tanteo la costumbre de estar viva.
Voy cerrando de a ratos
el círculo de fuego;
ahora veo cenizas
con pocas brasas sueltas.
Y sucedo en los días
desde mi cautiverio.
Como árbol extraviado
busco al pájaro cierto de otros años
para inventar reclamos
de plumas y gorjeos.
Está la jaula abierta
pero el aire se cierne
en horas imprecisas.
Soy la que soy;
ayer rama florida;
hoy lisonja incompleta
del tiempo y los recuerdos.
Se va talando el bosque
sobre mi cabellera;
después seré raíces opacas en la tierra,
y alguien
desde otro espejo,
seguirá la costumbre
de indagar en los muebles
las huellas esculpidas de todos mis secretos.
© Teresa Palazzo Conti
Suscribirse a:
Entradas (Atom)